Quiero ser la lluvia que besa tu cabello, quiero ser el aire que acaricia tus mejillas, quiero ser los pensamientos que rondan tu mente, quiero ser la sangre que bombea tu corazón, quiero ser el tabaco que aspiras, quiero ser tuya, nací para ti, naciste para mi. Me amas como yo te amo y eso es precisamente lo que nos hace odiarnos de una manera tan estrepitosa, pero al mismo tiempo tan perfecta y tan especial. Te amo, eres lo primero que pienso al despertar y lo último al acostarme. Eres como un rezo, cada día lo estoy diciendo, eres como mi anorexia, cada día la estoy recordando, eres como un tajo abierto siempre recordándome que ahí estás, para amarme como el primer día.