Quiero terminar con todo, mis días corren, mi vida va en cámara lenta, tengo miedo, sueño, cansancio, rabia, rabia y más rabia. Frustración se llama esta canción. Los días están tibios, pero aún así mis manos permanecen gélidas. Mi corazón lleva fuego, pero está humedeciéndose; no quiero que se apague otra cosa que no sea mi sonrisa. El aire me quema los pulmones, la boca se me seca con cada bocanada de humo que entra. El cigarrillo aún no se consume, quedan 3/4 de ron, mi maquillaje está arruinado y sigo sentada en esta cuneta, como esperando a alguien que nunca pasó por mi. Me queda un solo cigarrillo en la cajetilla, es el de la suerte, mis piernas están acalambradas... a lo lejos veo a un ciego queriendo terminarse una caja de vino... Y otra vez vuelvo a mi. Y otra vez vuelvo a él, a su cama... todas las noches, me arde la piel, me quema los dedos, la mente se me seca, tomo más ron, pero no se humedece... Todo me duele por dentro, el pecho me arde, tengo ahuecadas hasta las vértebras. Mis oídos se tapan, mis ojos se cierran... Pido perdón por todo el daño que pude causar, y doy gracias por todos los que estuvieron conmigo... No distingo colores, mi cigarrillo acabó, la botella de ron se secó.
