Estábamos de novios y ella preguntó si yo la quería, yo le dije que no; luego preguntó si estaba en mi corazón, yo dije que no; preguntó si la encontraba linda, y volví a decir que no; preguntó también si cuando ella me faltara lloraría, dije que no; con los ojos llenos de lágrimas preguntó si lloraría por ella, y yo dije que no. Cuando ella se dio la vuelta para irse, la tomé del brazo, la miré a los ojos y le dije "amor, yo no te quiero, yo te amo, no estás en mi corazón, eres mi corazón, no te encuentro linda, te encuentro hermosa, si me faltarás, moriría, y... no lloraría por ti... Moriría por ti."
En ese momento me di cuenta de que era la mujer de mi vida.